Por Holanda Castro

Control no, gestión del tiempo, sí, pero ¿para qué? y ¿…cuándo?

Encontramos miles de sugerencias y tips para gestionar el tiempo, sin embargo, siguen saliendo más y más, como si se necesitaran herramientas y apps nuevas cada día. Como si acabásemos de inventar el no tener tiempo para nada.

El tiempo es una noción, un concepto, elaborado para asignar tareas a cada momento de iluminación solar. Por lo tanto:

  • Este tema de la gestión del tiempo, abordado como “problema”, tiene que ver con el “hacer” y no con el “ser”. De allí mi pregunta ¿para qué?
  • Al estar relacionado con lo solar, no nos importa mucho lo que hagamos con lo “lunar”, es decir, lo que no tiene efectos colaterales en el mundo exterior.

¿Sabes qué? Esta diferenciación entre lo interior y lo exterior, lo que eres y lo que haces, es el verdadero tiradero de cabeza en cuanto a la gestión del tiempo: queremos hacer de todo, sin detenernos a pensar si nuestras energías, o nuestro deseo, están dispuestos para ello.

Deseo es una palabra tabú, nos lo enseñan desde niñas: cuando vas a una casa con piscina, sol abrasador y música, y te indican que no te debes lanzar. De esta forma, el deseo es bloqueado. Aprendemos que, teniendo las condiciones para algo, decidimos no hacerlo por algo más conveniente. Pero, muchas veces

Ejemplo 1: Tenemos que ir a una cita, no te gusta el lugar, la persona, el tema a tratar, o tu cuerpo decidió rebelarse ¿a que se te quedan las llaves, o no consigues el celular justo antes de salir? Desde los primeros psicoanalistas ya se sabe que esto tiene que ver con un truco inconsciente para evitar la situación, es decir, el verdadero deseo emerge. Conclusión: llegas tarde

Segundo ejemplo: Tenemos mucho trabajo, y vemos la pila de papeles, o exámenes sin corregir, en mi caso, crecer neuróticamente, para luego llegar a casa agobiadas por lo que no se pudo resolver o lo que está pendiente. Conclusión: no está terminado el trabajo a tiempo. En casa, una jornada hogareña de más trabajo nos espera.

Tercer ejemplo: Como madres, no encontramos un tiempo a solas, y decimos por las redes sociales que somos unas heroínas por hacer lo que debemos hacer… pero, además, cargamos a nuestros hijos de actividades, comenzamos a enseñarles esta especie de adicción a no detenerse. Conclusión: terminamos cansadas y culpabilizadas.

(Mención aparte las ciudades de la furia, como las llamó Cerati, en las que el tiempo queda encerrado en grandes atascos, filas y lentas diligencias. Y si llueve, más ingrato aún, porque estos imponderables no ceden al control.)

En el siguiente post te contaremos cómo evaluar esta situación y empezar a salir de ella. Mientras tanto te invito a darte cuenta de lo insólito de estas situaciones, así como del número de respiraciones profundas que haces al día… ¿respiras para vivir?

Nos vemos.

Uso de cookies

¡Hola! Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, haz clic en el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Mantente en contacto

Únete a nuestra newsletter para recibir contenido, ofertas, freebies y anuncios exclusivos.

Recibirás el correo quincenalmente, con un artículo y la agenda de la Academia, podrás desuscribirte en el momento que quieras.

¡Anímate! Tú también eres una Mujer Mandala.

Rellena el siguiente formulario para suscribirte.

mailing by Mailrelay

¡Lista! Ahora puedes recibir tu obsequio de Bienvenida

Powered byRapidology
Leer entrada anterior
Libros de Crianza: los preferidos de Berna Iskandar @conocemimundo

Tu mentora de Crianza Respetuosa, conferencista internacional, [Tweet "Berna Iskandar nos da las siguientes sugerencias bibliográficas"] para transitar la maternidad/paternidad:...

Cerrar