Por: Nor Hall: La luna y la virgen

Hay un vacío que sienten en estos tiempos hombres y mujeres, que sospechan que su naturaleza femenina, como Perséfone, se ha ido al infierno. Dondequiera que exista tal vacío, tal brecha o ágape de dolor, la curación debe buscarse en la sangre de la misma herida. Es otra de las antiguas verdades alquímicas: “no se hará solución alguna, sino en la propia sangre”. Así, el vacío femenino no puede curarse en conjunción con lo masculino, sino más bien por una conjunción interna, por una reintegración de sus propias partes, por un recordar o reunificar el cuerpo de la madre/hija.

 

Conoces a tu Patriarca Interior?

Próximo taller online, a iniciar el 27 de julio, en el que reconocerás la fuerza que impulsa o retiene a las mujeres

Bienvenida hermana

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar

Leer entrada anterior
Menstruación

Ve tu menstruación de una manera saludable y consciente

Cerrar