Insisto en que la crianza respetuosa no propone dejar a los niños a la bartola haciendo lo que les da la gana, sino que invita a acompañarlos durante el proceso de socialización para que desarrollen el propio deseo de cooperar a través del despliegue de la empatía, la comprensión y el reconocimiento del otro, así como de los límites razonables, propios de la convivencia.

Queremos  ofrecer nuevos referentes que nos permitan tomar decisiones conscientes e informadas a la hora de encargarnos de la formación de nuestros niños. Queremos mostrar que sí es posible educar sin castigar. Por eso llegamos a la tercera entrega de este recorrido por distintos puntos de vista sobre el peliagudo tema de los límites y la disciplina, amablemente ofrecidos por especialistas orientados hacia los principios del nuevo paradigma de crianza.

En esta oportunidad  responde a la entrevista, Holanda Castro, profesora universitaria, asesora de madres, asesora certificada de lactancia, colaboradora de Inspirulina, directora de Club Para Mamás y sanadoras.com.


¿Qué importancia tiene para la educación emocional y social de los hijos el reconocimiento de los límites y cuál es nuestro papel como progenitores o educadores en esta tarea?

Por lo general, los límites que se buscan imponer están relacionados con complacer al exterior y con automatismos sociales y personales más que contener o educar al nuevo ser que ingresa en la sociedad. Si mis límites tienen que ver con mi responsabilidad para conmigo, mi seguridad personal, mi autocuidado y espacio propio y, desde luego, con el verdadero respeto por el espacio de los demás, seguramente el límite será beneficioso y aprovechable, y podrá transmitirse, enseñarse en lugar de imponerse y luchar contra los peques por una suerte de domesticación…

¿Cuál es tu posición ante los sistemas de castigos y premios (nalgadas, el un dos tres, tiempo fuera o silla de pensar, cartelera de puntos, estrellitas y caritas sonrientes) para educar o criar a los niños? 

Para educar y criar es necesario hacer ejercicios de paciencia, respeto propio, valoración, y fe en lo humano y trascendente en nosotros. Todo lo demás, sin este trabajo previo, significa automatismo, artificio y huidas facilistas.

Los castigos son simplemente inadmisibles, impensables, como se dice por ahí, son la materialización del fracaso en la crianza y la educación. Lamentablemente, son el grito de una persona, el padre o maestro, que no puede más con la carga espiritual de su propia (in)tolerancia y escucha al otro (y que, por lo tanto, fue un niño no tolerado y no escuchado).

Los sistemas pretendidamente conductistas son también un espejismo, que funcionan por pequeños períodos para luego tener que salir a buscar al próximo gurú o libro para implementar un nuevo artilugio. Son para algunas situaciones particulares de enseñanza, pero cuando involucran la degradación humana del individuo (no hables, estás excluido de, estás privado de) no son más que vulgares castigos.

Si no pego ni castigo ¿cómo le pongo límites a mi hijo?

En primer lugar, hay límites no negociables: los que tienen que ver con la seguridad. Al ser firmes en que el cloro no se bebe, o que no se maltrata al gato, el nene recibirá la energía de que estas cosas son inarmónicas. Ojo, seguridad y certeza no significa gritos, ni ahora vale, ahora no. Nunca se le hala la cola al gato, nunca me río de ello.

Los otros límites tienen que ver con códigos de conducta social y de paz. ¿Sabemos cuál es ese código, lo practicamos o lo interpretamos a conveniencia? Como sea que respondamos, eso es lo que transmitiremos, y mi recomendación suele ser revisarnos a cada momento que decimos: el niño tiene que… porque allí viene el establecimiento de un valor o límite que puede ser ideal y no ajustado a las necesidades sociales o evolutivas reales.

La congruencia es la palabra mágica aquí, no puedo enseñar que no se le pega a la hermanita mientras se le abofetea por haberlo hecho. Así vamos más a lo profundo, no puedo enseñarle a respetar el espacio social si no me respeto a mí misma como persona y a mi familia como microsociedad. ¿Cómo respetamos y reconocemos nuestros límites? Solo sabiendo eso podremos informarlo y no imponer idealizaciones.

¿Según sea la edad, cómo podemos ayudarles a reconocer dichos límites de una forma respetuosa hacia su integridad como persona?

Si pudiese tener una fórmula la vendería muy barata o la regalaría para que otras madres no pasen el día en este aprendizaje tan desafiante, si alguien la tuviera creo que hasta pagaría.

El juego clave es “complacer” vs “contener”. Ser complacidos por el niño o reprimirlo equivale a considerar que la frontera es inexpugnable y existe una autoridad que regula, mientras contener indica que se dan pasaportes especiales a quienes viven en la frontera y saben cuándo y cómo usarlo. Sin duda, un adorno de cristal no se debe tirar al piso, pero se debe mostrar su belleza y fragilidad para que esas propiedades sean conocidas, apreciadas e interiorizadas, y por lo tanto respetadas.  Si el niño tira el cristal se puede hacer daño, y el control del riesgo es estricta responsabilidad del cuidador, no vale el “te lo dije”.

En conclusión, siempre me ha ido mejor con bebés y adultos, cuando explico las necesidades y orígenes de una condición o restricción. Mi labor es enseñar y formar.

Los límites deben dar seguridad, repito, física y social, “cómo se actúa en este caso mami, papi, maestra, muéstrame”. El código genético no tiene información nata acerca de lo que se puede tocar o no.

Original en inspirulina.com

Uso de cookies

¡Hola! Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, haz clic en el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Mantente en contacto

Únete a nuestra newsletter para recibir contenido, ofertas, freebies y anuncios exclusivos.

Recibirás el correo quincenalmente, con un artículo y la agenda de la Academia, podrás desuscribirte en el momento que quieras.

¡Anímate! Tú también eres una Mujer Mandala.

Rellena el siguiente formulario para suscribirte.

mailing by Mailrelay

¡Lista! Ahora puedes recibir tu obsequio de Bienvenida

Powered byRapidology
Leer entrada anterior
Punto Estelar, creadoras de “La danza de Venus” el brazalete del club

Punto estelar es un equipo de dos chicas dedicadas a estudiar, practicar e indagar sobre todas aquellas cosas que conforman nuestro Universo, que...

Cerrar